En el GAM cabe cualquier tipo de actividad relacionada con la montaña, desde sencillas rutas de senderismo hasta actividades mas especializadas como esquí de montaña, alpinismo, glaciarismo, escalada deportiva, artificial o clásica, bicicleta de montaña, etc. Los miembros del GAM suelen quedar los jueves en las instalaciones del GAM para organizar espontáneamente salidas no programadas para estas actividades menos frecuentes.
Normalmente en las actividades programadas se incluyen:
Nuestra actividad principal en la montaña es la ascensión de cumbres. Es en la ascensión donde se halla toda la esencia que cualquier aficionado a la montaña busca. Está el propio reto de enfrentarse a la montaña y superar las dificultades para conseguir alcanzar la cumbre. Desde ella tenemos la recompensa a todos los esfuerzos por conseguirla. Las sensaciones son tan variadas y distintas como cada montañero que la alcanza; cada uno tiene sus propias vivencias y en ellas encuentra su recompensa. Las rutas están localizadas principalmente en la montaña alicantina, si bien también esporádicamente hacemos salidas a montañas situadas en provincias limítrofes. También de forma particular en el lugar donde se estén disfrutando las vacaciones, bien en la propia geografía nacional o bien por el resto de Europa.
Además de la ascensión de cumbres (nuestra principal actividad), otra forma muy bonita de contemplar la montaña es el senderismo, que como su propio nombre indica, utiliza caminos o senderos. Es, por tanto, mucho más asequible y no entraña los riesgos que pueda tener el ascenso a las cumbres. Por otra parte, en la actualidad hay tantos senderos habilitados y señalizados que resulta muy sencilla la orientación. Aunque básicamente nos centramos en la montaña y el mundo circundante de ella, también hacemos otras salidas por la geografía alicantina, tan variada que las posibilidades de relacionarse con la naturaleza son inmensas.
Por lo general el GAM realiza salidas de un día, los domingos habitualmente, aunque también realizamos, aprovechando puentes festivos y periodos vacacionales, viajes más organizados (utilizamos autobús además de albergues o campings) de más de un día.
El alta montaña es un terreno montañoso, relativamente elevado pero de altitud no específica que tiene condiciones geográficas particulares de nieve, hielo, clima, de radiación UV, etc., en el cuál existen los riesgos asociados para el hombre al exponerse a ésta como el mal de montaña. Se relaciona con el alpinismo.
Respecto a la actividad deportiva en el alta montaña, las técnicas, las capacidades y las actividades mismas requeridas son bien específicas de lugares montañosos elevados como: terrenos rocosos, arenosos, nevados o con hielo además de las condiciones atmosféricas particulares como la baja proporción de oxígeno, la temperatura y la presión atmosférica, todas las cuales disminuyen con la altura (altitud). Por lo anterior y por extensión, comúnmente se utiliza el término "alta montaña" para describir la actividad de ascender montañas con las características descritas y su consecuente descenso. En esta forma se utilizan las expresiones: "Practicamos alta montaña" o "Escuela de alta montaña".
La escalada libre surgió cuando la escalada clásica en roca se subdividió. Se diferencia de la escalada artificial o deportiva, porque en ella el escalador asciende con su propio cuerpo, sin la ayuda del equipo ni de ningún elemento adicional. En este tipo de escalada se utiliza equipo aunque el mismo se usa sólo por seguridad, para prevenir caídas y no para ayudarse.
La escalada deportiva es una de las ramas del alpinismo. Deriva de la escalada clásica en roca, que tuvo su apogeo entre las décadas del '40 y '60. Surgió a mediados de los '80, como una variante de la escalada libre en la que la dificultad -el "cómo se escala"- es lo más importante, dejando de lado el objetivo de llegar a la cima.
Si bien originalmente la escalada deportiva se practicaba en la roca natural, hoy han adquirido gran difusión los muros de escalada y es allí donde se realizan la gran mayoría de las competencias. Pero para la mayoría de los escaladores, el muro no es más que un lugar de práctica y entrenamiento para, más adelante, ir a la montaña. En este tipo de escalada se utiliza diverso material.
La escalada en hielo es una variante de la escalada en roca. La técnica de hielo tiene la particularidad de que para la progresión se utilizan elementos artificiales de sujeción distintos a los de roca. Las botas van dotadas de crampones con afiladas púas y con dos púas frontales y, en las manos, llevaremos piolets, martillos piolets o cortas mazas denominadas tractels.
Con esto y con mucho cuidado es posible superar paredes verticales en el hielo siempre que tengan la consistencia adecuada. Las técnicas de aseguramiento son las mismas que en la escalada en roca, con la salvedad de que se usan pitones especiales, de diferentes formas y tamaños según la calidad del hielo en los que se van a fijar. Esta actividad está especialmente reservada a especialistas en montaña o a aquellas personas que vayan acompañadas de un guía cualificado. Aquí os mostramos algunas imágenes de este tipo de escalada realizada por Juan Ignacio Casillas en Boi.
El barranquismo es un deporte semi-acuático que combina distintas disciplinas como la espeología y el alpinismo. Básicamente, esta actividad de riesgo consiste en descender por una barranca o quebrada atravesando diferentes obstáculos naturales. A lo largo del descenso, y según el nivel de dificultad del mismo, habrá que sortear rocas, pasar por desfiladeros estrechos, cruzar cascadas, descender por toboganes, andar por graveras, escalar y descender verticales usando técnicas como el rápel, donde el deportista podrá disfrutar de la naturaleza practicando al mismo tiempo el excursionismo.
Mediante el rapel y la tirolina podemos salvar grandes verticalidades en sentido descendente, son técnicas básicas comúnmente utilizadas en maniobras individuales (caso del rapel), o colectivas, de socorrismo y rescate (caso de la tirolina) por alpinistas, escaladores, espeleólogos...
Una vía ferrata es un itinerario vertical equipado con diverso material: clavos, grapas, presas, pasamanos, cadenas, puentes colgantes y tirolinas, que permiten el ascenso con seguridad a zonas de difícil acceso para senderistas o no habituados a la escalada. La seguridad corre a cargo de un cable de acero instalado en toda la vía y el arnés provisto de un disipador de energía y mosquetones especiales de Vía Ferrata (marcados con una k) que nos aseguran en caso de caída. La zona clásica de vías ferratas se encuentra en los Dolomitas, los Alpes Italianos, aunque también las encontramos en gran número en Francia, Suiza, Alemania y poco a poco en España.
En España, Cataluña es la comunidad que reúne el mayor numero de ferratas y algunas de las mas bonitas. Entre ellas destaca la Regina, una de las mejores de Europa, por lo bello e inteligente de su recorrido, su dureza y las múltiples sorpresas que nos depara. En nuestra provincia existen tres vías ferratas de diferentes características: La VF del Castillo de Salvatierra es adecuada para iniciarse en este mundillo por ser corta y de dificultad moderada. Tiene el aliciente de un pequeño puente casi al final y de que podemos combinarla con los rapeles para alargar la actividad.
La VF del Norte del Cid es una antigua vía de escalada que fue equipada con un cable de vida y posteriormente transformada en ferrata. Tiene un itinerario que os exige pequeños pasos de escalada y que inteligentemente combina presas naturales, sirgas, peldaños, cadenas,...surcando toda la pared norte del Cid hasta salir a la misma cumbre. Una verdadera joya.
La VF del Ponoig recorre un espolón entre vías de escalada, en una ascensión vertical que exige continuamente de brazos ya que su verticalidad es muy mantenida , con pequeños resaltes y reuniones en las que ver nuestra progresión. El descenso se hace mediante dos rapeles que exigen el uso de doble cuerda."
La exploración de las cavernas y su estudio constituyen el fin de la Espeleología. Esta actividad surge como tal a finales del siglo pasado en Francia. Se extiende por Europa en pocos años.
En su faceta deportiva, ofrece las emociones de las grandes aventuras en la naturaleza.
En el transcurso de un fin de semana o en un solo día, el espeleólogo puede sentirse trasladado a un mundo tan remoto como puedan serlo las profundidades marinas o la superficie de otro planeta.